Texto: Mario Benedetti
Fotografia: Irene Marcos
Muerde
la gota de sudor
que surca el océano de mi espalda.
Me corté el pelo a lo garçon
para que nada estorbara
la danza de tus etéreos dedos
escribiendo mil palabras,
el lento navegar de tus labios
que en maremotos se desatan.
Muerde
la gota de sudor
como si de tus labios se tratara.
Muerde
el péndulo del reloj
que el sueño descompasa.
Solo los dos sabemos
lo que a todos se le escapa.
Cómo ansía la profundidad
la caricia de tu áncora.
Gime inagotable la humedad,
se elevan diminutas montañas,
todo se estremece y tiembla.
Muerde
el péndulo del reloj
como si de tu ancla se tratara.
Muerde
la gota de tus labios
al pendular en el medio el ancla;
en esta noche de párpados regañados
todo me muerde un poco,
un poco todo me mata.
M.M.D Agosto 09

1 comentario:
Muy bonito, y cuidado con los mordiscos
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